DE DIOSES Y HOMBRES (2010)

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Des hommes et des dieux (2010) es una película que grita a través de sus prolongados silencios. El grito del hombre sufriente de nuestro tiempo, acorralado por la violencia de uno de los tantos conflictos que nos hemos inventado sin razón; el grito del hombre que, pese al dolor sentido en carne propia, vive con fidelidad y coherencia a su propia consciencia; y, cómo no, el grito mismo de Dios, que vive sólo cuando un ser humano decide dejarlo.

La historia de esta película está enmarcada en la guerra civil argelina de la última década del siglo pasado, un conflicto entre un gobierno que anuló las elecciones nacionales por haberlas perdido y una fuerza armada islamista que se rebeló frente a esta medida. Ocho monjes pertenencientes a la Orden de la Trapa residen en un monasterio ubicado en las inmediaciones de una pequeña ciudad de Argelia, afectada cada vez más por los enfrentamientos armados. Los monjes viven en una sana armonía con los habitantes musulmanes de esta ciudad, cooperando a través de diferentes medios para proporcionarles una mejor calidad de vida en medio de la decadente situación social a la que están avocados. El monasterio se sostiene produciendo miel, que vende a bajo costo a la gente del pueblo; el hermano Luc (Michael Lonsdale) lleva un centro médico con los pocos recursos que alcanza a conseguir; el prior, Christian (Lambert Wilson), pasa tanto tiempo leyendo la Biblia como el Corán, para conocer a fondo a quienes sirve; participan de las fiestas y celebraciones musulmanas, haciendo presencia en medio de la gente. Son unos hombres que viven con sencillez  una vida marcada por el silencio y la oración. Sin embargo, esta vida empieza a verse afectada por el conflicto armado, especialmente cuando los rebeldes musulmanes asesinan a un grupo de croatas en un área cercana al monasterio, alterando la tranquilidad del lugar. El gobierno ofrece protección a los monjes, quienes se rehúsan a recibirlo porque están decididos a no involucrarse en el conflicto y, mucho menos, a tomar partido por ninguno de los dos bandos. Ante esta negativa de los monjes, se les recomienda abandonar el lugar. Sin embargo, Christian decide, incialmente, en nombre de todos los monjes quedarse. En este momento comienza el dilema para todos estos hombres, quienes se preguntan qué deben hacerse: quedarse con la gente o marcharse a Francia.

Los monjes en oración: ninguno de ellos sabía cantar antes de hacer la película.
La película retrata, entonces, el proceso de discernimiento de estos monjes en medio de su vida cotidiana, retratada con fidelidad y detalle, y de las tensiones de un conflicto que se agrava cada vez más; las conversaciones que tiene como comunidad, donde dialogan con paz y a veces con vehemencia, sobre los fondos éticos de sus opciones en medio de la situación. Como se trata de una historia basada casi en su totalidad en hechos reales ocurridos entre 1993 y 1996, conocemos el final de estos monjes, que habiendo decidido quedarse, fueron asesinados en confusas circunstancias luego de ser secuestrados. Sin embargo, a diferencia de otras películas, en esta conocer el final es un aliciente para seguir la pista de los acontecimientos hasta el momento definitivo.
Este largometraje fue realizado por el actor, escritor y director Xavier Beauvois, quien ha tenido una destacada carrera artística en Francia. Con esta película no sólo alcanzó un inusitado éxito en la taquilla francesa, sino que fue reconocido en Cannes con el Gran Premio del Jurado y el Premio del Jurado Ecuménico. Sin duda alguna, esta película se ha convertido en una de sus obras más significativas. En alguna entrevista, cuando se le preguntó sobre el contenido de ella, el director afirmó:
Actually, if you think about it before you have belief, before you have faith, you have freedom, you have equality, you have brotherhood. Liberté, égalité, fraternité is the motto in France, and what we have here are men who are free men. They are free men who see themselves as being equal to each other, but also brothers as religious brothers, but also with the Muslim people. So these are basically humans. Unfortunately, what we now have in France (and we could see in many places around the world) is a situation where people are a little less free and a little less equal and a little less fraternal. And I think that the important message is that this is really a question of intelligence. These are really people who speak with each other, they question each other, they’re interested in each other and they approach if from that angle rather than one of proselytizing one faith over another. Frankly, I could never really make the film if it was about proselytizing with these missionaries; that was not the case with these men. […] This is a film, and I would hope that it could make some sort of impact, but first of all, it was made as a film, and what happens after, once its on the screen, and we can fantasize what we want. I don’t know what this would correspond to, but we had one million tickets sold in 15 days in France, which is an enormous success. And I think why its had this success in France is people have a need for this kind of reconciliation. I think people have had enough of ego building, and bling bling, and Sarkozy-ism that’s been prevalent up to now. And perhaps its this desire to return to things that are more simple, and I don’t want to be pretentious, but perhaps I hope that my film will encourage people to talk to each other and perhaps have an atmosphere that is less fearful.

El director puede darse por bien servido conmigo, porque personalmente la película me ha generado un gran impacto. En primer lugar, porque siendo yo un religioso, me siento identificado con muchos trasfondos de la vida y las opciones de estos hombres; me siento tocado en anhelos profundos de mi vida. Sin embargo, no se trata sólo de un asunto de fe, no se trata sólo de una perspectiva particular fruto de un credo. Sin duda alguna, Beauvois muestra cuán impactado ha quedado por la fidelidad de estos monjes cristianos, mas no los muestra por ellos como unos santos hieráticos. Se trata, más bien, de hombres de carne y hueso que creen en la libertad y la dignidad humana en toda circunstancia, que profesan una animadversión por la violencia y un respeto sagrado por la vida. ¡De eso necesitamos hoy en día! No sólo de quienes creemos en Jesús y lo vivimos de manera particular como religiosos, sino de todos aquellos que estamos en comunión por el simple hecho de ser humanos. Esta película a mí me remueve las entrañas y, aunque parezca contradictorio, renueva mi esperanza.

Además de esto, De dioses y hombres acierta en el ritmo pausado de la película, acorde con la vida de los monjes, y con elegir una banda sonora apropiada: los cantos propios de la vida monástica, elegidos con toda intención en cada escena. Y sin lugar a dudas, para la posteridad, una de las secuencias más bellas que he visto en el cine: durante la última cena de estos monjes, ambientada por la única pieza musical no interpretada por ellos pero nunca tan propia, El Lago de los Cisnes de Tchaikovsky. ¡Es una escena inmejorable! Los rostros que se encuentran expresan esa sentimiento tan único de alegría en medio de la certeza del fin.

Por último, el recuerdo que más llevaré siempre de este gran trabajo, ese breve diálogo entre los monjes y los habitantes del pueblo. Cuando estos revelan la posibilidad de una huída, agregando que se sienten como un pájaro sobre una rama, uno de los de allí los corrige: “ustedes son la rama y nosotros el pájaro; si se van, nosotros caemos”. Necesitamos con urgencia en este mundo personas que no se cansen de ser ramas, que no se canse de ser fieles a lo que creen, para que otros tampoco se caigan.

Espero que la disfruten.

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2 comentarios sobre “DE DIOSES Y HOMBRES (2010)

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  1. Tienes toda la razon cuando comentas la escena de la ultima cena, pero tambien quiero recordar la escena del helicoptero, ya que demuestra una vez mas que la emocion que el cine en general quiere provocarnos, puede hacerse sin tanta parafernalia, que el brutal sonido de un helicoptero en contraste con los cantos religiosos….. maravillosa pelicula

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  2. Tienes razón. Es otra escena impactante, especialmente porque muestra claramente cómo la violencia irrumpe en la vida de estos hombres. ¡Gracias por leer y comentar! Comparte esta entrada con quienes te sea posible. 🙂

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