BEING JOHN MALKOVICH (1999)

being-john-malkovich-55f71e1de07ab

Spike Jonze empezó su trabajo en el cine, después de haber realizado decenas de videos musicales, con Being John Malkovich (1999), un largometraje cuya principal característica es la particular historia. Y dice así: Craig Schwartz (interpretado por John Cusack), un marionetero con problemas económicos, consigue un empleo temporal como archivador (luego de una bizarra e hilarante entrevista) en una empresa ubicada en el piso siete y medio de un rascacielos de New York.  En unos de sus anodinos días de trabajo, mientras recoge un papel que se le ha caído detrás de un gabinete, encuentra una pequeña puerta que lo dirige (no pregunten por qué) a la mente del actor John Malkovich (interpretado por… el propio John Malkovich) durante 15 minutos. Luego de él mismo experimentar el “viaje” a la mente del actor, Craig decide compartirle el extraordinario hallazgo a su sexy (pero distante e indiferente) compañera de trabajo, Maxime (interpretada por Catherine Keener), quien tiene la gran idea convertir el portal en un negocio. Mientras más clientes van accediendo a sus 15 minutos de fama (?), Malkovich comienza a sentir que algo le sucede (¡a veces no controla sus movimientos ni sus palabras!), pero no entiende bien qué es ni cómo evitarlo. La esposa de Craig, Lotte (interpretada por Cameron Diaz), una mujer obsesionada con los animales y su cuidado (¡duerme con un chimpancé!), realiza el viaje a la mente de Malkovich y queda prendada con la sensación, generándole una ligera adicción. En uno de esos viajes descubre su deseo de ser hombre (”Don’t stand in the way of my actualization as a man”, le dice a Craig) al sentir una apasionada atracción por Maxime, quien a su vez se descubre atraída por ella, pero cuando se encuentra en el cuerpo de Malkovich… El triángulo amoroso (o más bien… cuadrado) se va tornando cada vez más fuera de control, mientras Malkovich intenta descifrar y solucionar lo que le sucede.

dsc0736-m5

La historia, que como pueden ver no es nada usual, es creación de Charlie Kaufman, quien también ha escrito otras grandes (y particulares) historias, como Adaptation (dirigida por Jonze) y Eternal Sunshine of the Spotless Mind (dirigida por otro amigo del cual eventualmente hablaremos en el blog, Michel Gondry). Definitivamente este guionista tiene una gran creatividad. El acercamiento que hace al asunto de estar en la mente de otro no es lo nuevo, pero sí su sentido del humor acompañado de la complejidad de los sentimientos de los personajes. Además de las situaciones graciosas que vemos a través de los ojos de Malkovich, Kaufman nos sitúa en ese problema contemporáneo de la identidad: todos buscamos nuestro lugar en el mundo, nuestro propio rol, muchas veces imaginándolo desde aquellos ideales viciados que el mundo de la fama (que nos meten a la fuerza por todas partes) nos ha impuesto. Craig, el diestro marionetero que le da vida a las marionetas que con tanta delicadeza realiza, con su apariencia triste, no puede animar su propia vida. Sólo cuando se recubre del cuerpo, de la identidad de otro (Malkovich), se atreve a ser quien es, pero cargando siempre con el yugo de no ser querido por él mismo, sino por el disfraz que porta. Creo que, a veces, a muchos de nosotros nos sucede lo mismo…

La película es, entonces, la mezcla de un montón de realidades: el delirio maquillado de cordura, la tristeza de no ser querido, el amor apasionado, el engaño de quienes menos se espera, el desenfreno sexual… Todo esto está puesto con maestría por Jonze, quien nos compone una pieza de arte bien armada. Sólo alguien como él podría retratarnos la locura pura sin que por un momento nos quepa un ápice de duda sobre la verosimilitud de lo que sucede.

Este largometraje pronto se convirtió en una película de culto por su carácter independiente, autenticado por el sello propio de Jonze. No obstante, el dúo Kaufman-Jonze también cosechó frutos entre los circulos más comerciales, obteniendo en el 2000 tres nominaciones en los Óscar: Mejor Actriz de Reparto para  Catherine Keener, Mejor Guión Original para Kaufman y Mejor Director para Jonze. Se trata, entonces, de un excelente debut para el consgrado realizador de videos musicales. Aún quedan más obras para disfrutarlo. Si no han visto Being John Malkovich los invito a hacerlo (mucho más si son miembros del club Siete y Medio, pues de esta película recibimos el nombre). La primera vez que yo la vi, ya hace más de una década, en un teatrico pequeño del centro de Bogotá, acompañado de mi hermano, mi amigo Bernardo y su hermano (amigo de mi hermano), quedé prendando y aún hoy, no  puedo dejar de gozarla cada vez que puedo.

Anuncios

2 comentarios sobre “BEING JOHN MALKOVICH (1999)

Agrega el tuyo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: